FERROCARRIL 35 VIVIENDA

En esta vivienda situada en el castizo barrio de Arganzuela -Madrid-, los puntos de partida para la reforma y acondicionamiento eran muy claros.

El oscuro pasillo de acceso del estado inicial se abre ahora al salón recibiendo luz natural. El visitante es guiado a través de una lámina de vidrio translúcido que funciona como límite a la despensa de la cocina, aportando toques de color al espacio según los objetos que se almacenan.

El espacio es diáfano pero no se pierde intimidad. La cocina es una unidad independiente del salón comedor, y el dormitorio principal queda aislado visualmente por un muro que se aprovecha como librería y armario vestidor en función del espacio al que sirve.

Una de las paredes del salón-comedor se acondiciona con un mural, con materiales que intervinieron durante la obra, y que aporta distintas texturas y colores. Una de las mesas se crea a partir de palets reciclados.